washington dia 1

 

washington dia 1Radical e inesperado. Hace poco más de 15 días estaba en Barcelona intentando mejorar en mi carrera profesional, formándome en social media, trabajando en ETB… Quería un cambio. Y dicen que, a veces, es mejor no querer mucho las cosas porque puede ser que se cumplan pero no exactamente como quieres. Y, mira tú por dónde algo parecido es lo que pasó.

En todo este estira y afloja, tira hacia delante, mejora tu vida e intenta ser tan feliz como puedas al lado de la persona que más quieres y te hace feliz… recibo una llamada: “¿oye, tu qué tal el inglés? ¿Y tu te imaginas en una rueda de prensa de Obama?”. Espera, espera, espera, espera… ¿Me estás hablando de ir a Washington D.C.? Había que sopesar muchas cosas pero la oportunidad era increible.

Y, dicho y hecho. Quince días que han sido un auténtico contrarreloj para vender la moto, cambiar cosas del piso, dejar a la familia, amigos, amor, encontrar piso a miles de quilómetros, hablar con amigos de amigos de amigos de amigos que resulta están ahí también… Y un largo etcétera que han hecho de estos unos días muy locos. Además, entrar en los EEUU no es cosa fácil. Ahora sí que puedo decir qué es eso de sentirse como un inmigrante (en este tipo de cosas, claro).

casa eeuu washingtonWashington D.C. me recibía el domingo 29 de marzo con nieve y lluvia. Y eso que me habían dicho que la primavera ya había llegado a la ciudad. Cambio radical a contrarreloj acompañado de la buena suerte que ha hecho que todo fuera bien. Dos días antes de salir, encuentro (después de días y días de buscar y escribir mails) el que será, por ahora, mi hogar en EEUU.

Un edificio antiguo situado en un buen barrio y, lo más importante, a 15-20 minutos andando de mi trabajo! Esto es “una triunfada”. Y la otra gran duda: ¿cómo será esa chica del skype? Pues, como parecía, una persona muy maja y atenta que hizo mi llegada un poquito más fácil y agradable.

Y mi primer día en esta ciudad me despierta con un sol maravilloso y un día calentito. Primer paseo hasta el trabajo, mirando todo lo que me rodea, intentando agudizar el oído y adaptándome.

Todavía queda mucho por conocer y no me acabo de creer que estoy aquí. Mi primer día también sirvió para conocer a mis nuevas compañeras de trabajo y nuestra oficina. Por ahora, todo va sobre ruedas.